Uno: ser tan guapa como tímida. O casi más tímida.
Dos. Vestir de forma informal (camisas de cuadros) aunque tengas el armario repleto de supermodelos.
Tres. Decir que te gustaría poder pasar desapercibida (pero vestir de Chanel en tu boda).
Cuatro. Hablar de cosas informales como “qué harás el sábado” o si te gusta pasear a tu perrito.
Cinco. No maquillarte (en entrevistas y paseos. Obviamente en tus supereventos, si).
Y todo esto, junto y revuelto, es lo que hace que Keira Knightley sea Keira. Sdfjsdfsdjf…













