Ayer estuve en Ailanto y a parte de conocer a Iñaki y Aitor, que ahí estaban, con sus pequeñas obras de arte, pude ver y tocar esta nueva colección tan perfecta. El retorno a prendas más fáciles de llevar, cómodas y prácticas para el día a día, y de doble uso: día y noche depende de cómo las combines, son algunas de las claves que según ellos hacen de cada prenda un mundo con infinitas posibilidades. Un vestido puede pasar a ser de día con unas sandalias o de noche con unos tacones y un jerséi a conjunto. La decisión es nuestra. En conceptos, esto es lo que percibí y me gustó de Ailanto: marrón-piel-seguridad, flor-blanco-pureza, geometría-línea-inspiración, imagen de delicadeza, de futuro y tranquilidad con unos tejidos rígidos y suaves, telas escogidas cuidadosamente y todos los detalles pensados. Perfección.
Los dos modelos favorisísimos:




