Ni hao Dior!

El próximo 13 de noviembre llegará a Beijing una exposición de Dior, llamada “Esprit Dior” en el Museo Nacional de la ciudad. La exposición mostrará la relación entre el creador francés y el mundo de Oriente, una relación ya visible en sus primeras colecciones y también retomada por Galliano. Además se podrán ver también reinterpretaciones de Dior por diseñadores chinos.

La muestra se podrá ver hasta enero de 2013, así que si hay por aquí algún fan, ya puede ir sacando billetes! Aunque París sea París, Dior en Beijing es una buena excusa! Habrá más de 100 prendas (vestidos, joyas, complementos…) a analizar y observar con sus particularidades más orientales.

Natalie Portman, Miss Dior

“Naked for the launch of the lipstick Rouge Dior Nude”

Así es como Natalie Portman ha presentado la campaña de maquillaje de la maison francesa Dior. Ella se queda con el pintalabios 169 Grège, el símbolo de Dior en 1947. Nos gusta Natalie, pero el tema “desnudarse para vender” empieza a estar un poco visto, aunque Dior sea Dior y venda cuerpos y “mujeres de”: el recurso fácil que a todos gusta, cada vez está más usado y menos de moda. Pero en fin, Dior es Dior.

Que el fin del mundo nos pille fregando

Si Madonna fregando el suelo es la imagen de la nueva mujer aliberada... ¡que el fin del mundo nos pille fregando!

¿Somos un cuerpo o tenemos un cuerpo? No entraremos ahora en cuestiones teológicas pero es como para pararse a pensar. Hoy no haremos grandes reflexiones y os dejaré con algunas imágenes que nos hacen pensar.

Y es que a veces lo más obvio lo tenemos delante de nuestros ojos. La publicidad de las grandes firmas que llena nuestras ciudades y que estamos cansados de, consciente o inconscientemente ver, no deja de representar el mismo patrón esterotipado de mujer que tenemos en la cabeza: mujer objeto, mujer para ser observada, mujer como cuerpo portador de unas prendas que admirar, (pero no admirarla a ella), mujer como objeto de deseo… ¿Hace falta seguir?

Mientras que el hombre se ha relacionado siempre con lo puramente intelectual y con la razón, la mujer se ha vinculado a lo más salvaje y animal: lo irracional, lo físico: el cuerpo.

La mujer Dior expuesta a ser observada. En color rojo, color que está demostrado que despierta más pasiones de lo normal...

De esta manera, las fotografías de mujeres dominadas por hombres predominan (¿y gustan?) a nuestra sociedad, donde al fin y al cabo es él quien tiene el poder. Firmas como Dolce Gabbana, Moschino o Dior, para poner algunos ejemplos, nos traen esta imagen de la mujer: la mujer que se sostiene gracias al hombre, que es admirada sí, como una diosa, pero que si ellos la dejan caer, cae.

Hombre sujetando a mujer: título literal de la imagen.

La mujer deja de ser mujer para convertirse en símbolo: en este caso los hombres admiran y sostienen la imagen de América, mientras que ella (y su vestido refuerza la imagen) sirve únicamente de florero.

El hombre tal y como es. La mujer mostrando el vestido, sirviendo de percha.

Raf Simons en Dior o ¡que empiece el Show!

Que si Marc Jacobs, que si Alber Elbaz… son varios los nombres que hemos escuchado como nuevas propuestas en Christian Dior, pero al final Raf Simons ha sido el elegido, un año después del escándalo Galliano. De la misma forma que Dior ya despachó a Yves Saint Laurent en su momento, John Galliano vivió también el suyo, y de la noche a la mañana, nunca mejor dicho, perdía su puesto como Director Creativo de la firma.

Así fue como Galliano dejaba Dior, marcando un periodo para recordar y tirando hacia adelanta la marca, marcada con estilo, con extravagancia y con espectáculo: ¿O no encaja Dior con estos conceptos? Dior (Dios y Oro juntos, que diría LVMH) ya ha querido siempre esto: destacar por su brillo, por el lujo, por la mujer que se muestra al hombre, la mujer Objeto frente al hombre (o hombreS) Sujeto. Así John Galliano supo hacer encajar su extravagancia en la firma, nos gustara más o menos. Pero cierto es que a partir de él la firma fue más que rentable, sobre todo por lo que hace a complementos.

Ahora le toca a Raf Simons, este creativo poco fan de las luces públicas, seguir con el listón que dejó Galliano. Aunque su carrera empezó en el mobiliario (solo hace falta ver las imágenes de su impresionante casa), empezó pronto en el mundo de la moda diseñando para colecciones de hombre. Después de dejar Jil Sander, le tocará no solo poner todo su sentido de la creatividad en Dior (que lo tiene sin duda) sino adaptarse a la firma y seguir con sus pautas, su estilo, su show y sus principios. El “pobre” Simons, (belga, de tradición calvinista) se enfrenta a la pura tradición judeocristiana de Dior (no quiero volver a decir mujer objeto pero: mujer objeto 100%), así que no le va a ser tan fácil. Tendremos que esperar a verle en el desfile de Alta Costura en París. En fin, que sea bienvenido y que le sea leve..!