Por @rogerosich
Para este otoño-invierno Dolce & Gabbana repite su apuesta por “la italianidad”. La firma hace tiempo que se ha entestado en crear todo un perfil de moda all’italiana, con una potencial mediterraneidad latente. El arte de disfrutar de la vida, la conjunción del pasado y el presente, la fiesta, el negro de los lutos y la misa (aunque con algunos de los vestidos de las modelos no sé yo si les permitirían entrar en una iglesia…).
Para esta temporada, Dolce&Gabbana recupera una última campaña similar, donde ya estaban Mónica Bellucci y Bianca Balti como modelos, a las cuales ahora se le suma Bianca Brandolini: sus cuerpos visten a unas muy atractivas mammas, y junto a ellas, actores italianos que hacen de padres, maridos, prometidos e hijos.
D&G se ha propuesto conquistar Italia, si no lo ha hecho todavía. En D&G quieren que todos los novios italianos en su boda lleven uno de sus trajes, quieren que todas las italianas antojen llevar uno de sus vestidos en una ocasión especial, quieren que todos los jóvenes lleven uno de sus bóxers cuando se desnuden por primera vez delante de la chica que han conocido…









