Entre el luto y la moda

A partir de hoy y durante unos cuantos jueves, the *naive eye contará con las colaboraciones de historia&moda por Roger Rosich.

¡Aquí os dejo con la primera!

Colaboración de Roger Rosich

A lo largo de la historia de España la moda no ha sido muy presente en la más alta institución del estado: la monarquía. Dejando atrás la larga y desoladora Edad Media podemos asegurar que este periodo por lo que hace a la moda duró mucho más en la península Ibérica, donde el Renacimiento y la vida cortesana (es decir, vida social con cierta moda) brillaron por su ausencia.

Salvo en algunos casos como la pequeña corte valenciana de la viuda de Fernando el Católico, Germana de Foix (1488 – 1538). Sobrina de Luis XII, rey de Francia, Germana sería una pequeña excepción sin mucho relieve en el contexto español, siendo la primera dama de la realeza “española” en mantener una verdadera corte renacentista, vistiendo a la moda francesa, con vestidos aterciopelados con diseños estampados modernos, con gorgueras a la francesa y los primeros pequeños miriñaques.

Germana de Foix

En el sobrio periodo de “los Austrias” se acentúa la relación con la moda de la corte española, pero la moda solo sería posible intercalada entre luto y luto. Las muertes de reyes, reinas o hijos aún pequeños marcaban una corte enferma de muerte y apartaba de ella toda intención de vestir a la moda. Ejemplo de ello son dos princesas francesas, de tristes destinos la dos y de nombre Isabel. La primera sería la tercera esposa de Felipe II, Isabel de Valois (1546-1568), hija de Enrique II de Francia y de Catalina de Médicis. Sería la esposa más querida del gélido monarca español, muriendo joven después de intentar dar a luz a un heredero que no llegó.

Isabel de Valois, por Sofonisba Anguisola

La otra princesa francesa fue Isabel de Borbón (1602-1644), medio-sobrina de la anterior, hija de Enrique IV y de María de Médicis. Se casó con Felipe IV y también murió en el intento de dar un heredero al trono español. Las dos crecieron en una corte con madres reinas provenientes de la ampulosa y muy elegante corte florentina y en una corte de París que venía de un brillante tardo-Renacimiento y que estaba sentando los precedentes para la vida versallesca de Luis XIV. En sus retratos podemos ver que van más allá del típico negro exigente y las gorgueras, vemos estampados, lucen modernos looks en el tocado del peinado, y un mayor y elegante uso de las joyas. Con ellas se instauró el uso del corsé triangular y nuevas piezas de ropa interior.

Dos fantásticos vestidos de la reina Isabel de Borbón, el primero de pintor anónimo y el segundo por Diego Velázquez

Después de la segunda Isabel, Felipe IV se casaría con su sobrina, Mariana de Austria (1634-1696). La impertérrita y devota madre y regente de Carlos II, último Habsburgo. Mariana de Austria es la famosa dama del peinado y el miriñaque exagerados que un día pintó Diego Velázquez, demostrando un punto álgido de la moda cortesana exagerada y opulenta de una España barroca con mucho de apariencia. La misma reina Mariana, al enviudar y ocupar la larga regencia de su demente hijo, Carlos II, instauró su corte de inquisidores y obispos, vistiendo ella hábito de monja, y siendo el ejemplo más rutilante de la oscuridad fija de una corte sin mucha más moda que el negro de un luto que no terminaba nunca.

Mariana de Austria, por Diego Velázquez

Mariana de Austria, viuda, por Claudio Coello

One comment

  1. Pingback: la moda y el luto | lourdesdelgadoblog

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: